tradicionales Pīrādziņš de navidad

Pīrādziņš es una de los componentes culinarios tradicionales de Letonia en la época navideña.

Es una “empanada” pequeña que se encuentra en muchas pastelerías y restaurantes, aunque en realidad cada familia parece tener una versión propia.

Lleva algún relleno sencillo como ser cerdo ahumado, jamón, queso u otros según el presupuesto.

Normalmente se prepara el 23 de diciembre, en las vísperas de la Noche Buena, en grandes cantidades de lo contrario no llegan a la cena navideña misma.

Hicimos este vídeo en casa el año pasado, con el que les deseo tengan felices fiestas!

el último Lat antes del euro

Letonia ingresa a la “eurozona” el 1ro de enero de 2014. A pesar de que más del 60% de la población se oponía, el parlamento letón finalmente optó por reemplazar el Lat por el Euro.

El Lat ha sido un símbolo de la independencia y la reafirmación de la nacionalidad en el país. Así, desde hace años que la moneda de 1 Ls lleva un símbolo nacional diferente (instrumentos, comida, bailes, utensilios, un vaso de cerveza, animales míticos del bosque, un muñeco de nieve, en fin hay de todo) que se ha convertido en un artículo de colección.

El último Lat, denominado “moneda de paridad” es quizá el más feo de todos (imagen a la derecha). La moneda indica el equivalente al euro (1 Ls = 1,42 €).

Para el primer euro letón la cosa es algo mejor. Inicialmente se propuso al monumento a la libertad para el este primer diseño pero finalmente se ha elegido a la “doncella letona” (imagen más abajo) como un reconocimiento a las mujeres de ese país.

Esta imagen inspira mucho el sentimiento nacional ya que muestra a una letona con un traje típico (que generalmente se lleva en fiestas nacionales), lo que reduce la controversia sobre la adopción del euro.

El resultado de la transición aún está por verse, de todas formas no estaría mal conservar el primer euro junto a la colección de los antiguos Lats, un pequeño recuerdo numismático de esta república báltica.

“tostadas al radiador”

¿A quién no le gusta el pan crotante?

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Seguro que hay muchas formas de tostar el pan para las comidas aunque descubrí una muy particular aquí en el Báltico: tostadas al radiador.

Las heladas de otoño llegan y los radiadores comienzan a dar calor en las casas, que en más del 6O% de los hogares es centralizado y a leña.

El pan en toda la región báltica es muy variado pero el más popular es el integral y de cereales, la harina blanca fue un “lujo” que no estaba ampliamente disponible durante el tiempo soviético.

Como todo pan tiene un tiempo en que comienza a añejarse. Esta “técnica” de colocar los panes sobre el radiador de la cocina permite prolongarles un poco más de vida y hacerlos algo más crujientes.

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Al preguntar sobre la curiosa forma, me contaron que en realidad no es muy eficiente pero que es una práctica que quedó de las guerras donde se hacía grandes esfuerzos por conseguir ambos, pan y leña, y había que hacer todo lo posible por disfrutarlos de la mejor manera posible.

La población de Letonia

Extranjeros hay en todas partes, como también hay conflictos entre grupos sociales. Sin embargo, los conflictos de minorías

Letonia en la UE

étnicas e identidades son en Europa mucho más frecuentes y latentes de lo que los medios y los gobiernos reflejan. Comparto aquí una radiografía de la composición de la población en Letonia que genera, a diario, un conflicto interno.

En Letonia se vive un caso particular, aunque el idioma oficial es el letón, un tercio de la población es de origen ruso (tanto de nación como de identidad). Decisiones políticas y heridas del pasado mantienen vivo un conflicto linguistico-identitario de baja intensidad que se vive cotidianamente.

A fines de los años 80 Letonia tenía 2.3 millones de habitantes. Tras el fin del a ocupación soviética con el colapso de la URSS muchos rusos emprendieron regreso a su tierra natal. Pero muchos también se quedaron en el territorio de Letonia donde llegaron a trabajar por decisión propia o del antiguo estado soviético.

A partir de entonces, se ha mantenido un conflicto entre la mayoría letona, los rusos originarios de ese país, sus hijos (nacidos en Letonia pero muchas veces considerados no-ciudadanos) y la población ruso parlante que habitó estas tierras desde la época del zarismo.

Pero hay otro dato relevante, la población de este país de apenas 2 millones de habitantes decrece rápidamente: Tiene uno de los indices de natalidad mas bajos del mundo y una de las tasas de emigración más altas de Europa.

A pesar del decrecimiento demográfico en los últimos veinte años, los datos confirman que la población letona-parlante se ha incrementado en el país. Es decir, cada vez hay menos habitantes, pero los que hay, hablan cada vez mas letón como idioma nativo o segundo idioma.

Población de Letonia: letones y rusos parlantes
fuente: Wikipedia

De acuerdo a los datos oficiales, el letón es la lengua materna del 61%, mientras el ruso lo es para el 38%. Siendo otras, como el ucraniano, el polaco, el bielorruso, el lituano, o el estonio menos del 4%.

Los datos oficiales al 2012 también dicen que la composición “étnica” de los habitantes de Letonia es: 61% Letones, 27% rusos, bielorrusos 4%, ucranianos 2%, polacos 2%, lituanos 1 %, gitanos 0.4% y otros 3%.

Así, los datos del censo 2011 merecen algunos contrastes.

Primero, el 70% de los letón-parlantes afirma que habla ruso y el 55% de los ruso parlantes asegura hablar letón.

Segundo, los letón-hablantes que no hablan ruso son los jóvenes nacidos después de la caída de la URSS y quienes no hablan letón son, en su mayoría, jubilados que llegaron a Letonia durante la URSS y otros letones de origen ruso que re rehúsan a hablarlo.

Tercero, la mayoría de los inmigrantes son de los países vecinos (9%) y tienen por lo general en común el ruso como lengua, aunque es posible que lituanos, bielorusos y polacos viviendo mucho tiempo ya en el país hablen letón fluidamente.

Cuarto, el 3% de “otros” son ciudadanos del resto del mundo que los resultados del censo no se interesa por detallar. Los asiáticos que vienen por negocios y estudios (estudiantes de la India de medicina, por ejemplo), quienes se quedaron años después de la URSS y los pocos ciudadanos comunitarios europeos que están llegando a asentarse en Letonia.

Letonia es un país miembro de la UE desde 2004, sigue la política migratoria de Schengen pero la composición de su población no se ha modificado demasiado desde los años 90, ni tampoco se ha “europeizado” o, menos, recibido flujos migratorios de otros continentes.

Fuera de quienes tienen pasaporte letón, menos del 5% de su población es “comunitaria” y ese dato incluye a polacos, estonios y lituanos (3.4%) que posiblemente ya vivían aquí antes de la UE.

Termino compartiendo algunos rostros de la población del Letonia:

Tallin en tres videos

Tallin, la capital de Estonia, conserva el ambiente medieval más marcado de las repúblicas bálticas.  Tallin es quizá la capital báltica más pequeña pero enormemente atractiva.

Estonia en general y Tallin en particular son ejemplo de que ‘el tamaño no importa’. Una ciudad maravillosa que puedes ver en tres vídeos y 10 minutos:

La feria de Miķeļdiena

seleccionando zapallos

La feria de Miķeļdiena (que podría traducirse como la celebración de Miguel) se celebra cada año el fin de semana cercano al solsticio de otoño, cuando el día y la noche tienen la misma longitud.

 Miķeļdiena es una fiesta de la cosecha anual y se considera “el día de mercado” antes de la llegada del (largo) invierno. No tiene ninguna connotación religiosa y más bien está conectada al ciclo productivo.

Esta feria, que se celebra en la mayoría de las localidades y poblaciones de Letonia, es una excelente oportunidad no sólo para degustar, sino también comprar una variedad de deliciosos y sanos productos de la temporada, especiales quesos y lácteos, infusiones y zumos de frutas. Añado además una enorme variedad de miel con propiedades únicas de los bosques del báltico.

Los artesanos del país tienen también una muy importante la presencia durante las ferias de Miķeļdiena. Se puede adquirir productos de mimbre, cerámica, textiles y madera, joyería y otras artesanías y souvenirs (el trabajo en madera es muy fino y de calidad/durabilidad comprobada).

Como ya vengo comentando en varios post de este blog, el buen gusto y detalle en la decoración de puestos, negocios, cafés y espacios en general de los letones es admirable, así que se podrán disfrutar de llamativos y vistosos decorados.

Parte de la celebración la embelecen numerosos grupos folclóricos de danza y música, así como puestos con comida y bebida tradicionales.

Miķeļdiena es una fenomenal temporada para visitar el país. El otoño está en pleno color (disfruta estas fotos) y la variedad y calidad de los productos letones en su punto de mejor oferta.

Mira el set de fotos sobre la feria de Miķeļdiena.

Disfruta el set completo de fotos de la feria en: http://www.flickr.com/photos/parivero/sets/72157636048458075/

A recolectar hongos al bosque!

El bosque es un lugar respetado y venerado en la región Báltica. No es para menos, provee de todo lo que se necesita incluso de exquisiteces y experiencias únicas.

Los letones esperan con ansias la llegada de las lluvias de verano, generalmente entre julio y agosto, para arrancar con la recolección de hongos.

Esta singular actividad despierta la pasión de los letones de todas las edades, quienes tienen ya desarrollado un buen sentido de selección (también hay libros sobre especies y maneras de recolectar) y no hay canastas que alcancen para salir de entre los árboles repletos de frutos del bosque.

La pregunta que siempre sale es que cómo se reconocen los comestibles de los venenosos. Pues bueno, los letones llevan haciendo esto durante siglos y la práctica es siempre en familia, así que los saberes y técnicas se van pasando de generación en generación y son pocos los que fallan (eso uno espera…).

Baravika, bērzlapes, berlape o vilnītis son algunas de las variedades que recolectamos el año pasado, nombres todos intraducibles o al menos fuera del alcance de este neófito en el arte de la recolección de hongos.

Esta es una actividad familiar muy simpática. Si bien desorientarse en el bosque es muy sencillo, las familias van desarrollando formas de orientarse, incluso sonidos que guían el camino de recolección entre árboles, musgos y naturaleza.

Si te gustaron las fotos, te invito a que pases a esta galería de fotos.

Ligo y Jani, la gran fiesta del solsticio de verano en Letonia

El solsticio de verano es una fiesta popular muy importante en el noreste de Europa. Marca la celebración de la fertilidad, el nuevo sol, el nuevo tiempo y la nueva energía.

Līgo y Jāņi (se pronuncia en español “ligua” y “Yaañi”) es la fiesta más popular de Letonia (y también de los otros países bálticos). Esta celebración pagana comienza cada 23 de junio por la tarde y dura hasta el amanecer del siguiente día.

La fiesta tradicional se celebra con música y danzas folclóricas. Además de trajes típicos (ya no tan comunes entre la gente), mujeres y hombres usan unas guirnaldas en la cabeza. Ellas llevan flores y ellos ramas de roble.

Esta fiesta activa el espíritu de todos los letones, gente normalmente parca y seria, que bailan, ríen y beben con soltura y alegría.

La gente se reúne durante la tarde/noche, come un queso con hierbas y semillas de alcaravea especialmente preparado para la ocasión además de tomar (bastante) cerveza. Este es el inicio de Līgo.

El queso simboliza el nuevo sol que cada persona comparte y la cerveza porque tradicionalmente cada familia preparaba una nueva malta cada junio, especialmente para Līgo.

Cuando el sol se oculta (a fines de junio la puesta del sol es después de las 10 pm y noche, como tal, casi no se tiene) se lleva a cabo un ritual de agradecimiento al sol, de buenos augurios y se prende el fuego para espantar a los malos espíritus. La noche de Jāņi (Jāņi nakts) comienza inmediatamente con alegres danzas y grandes fogatas. La fiesta continúa hasta la salida del nuevo sol, antes de las 4 am.

Comparto las fotos de esta maravillosa fiesta:

 

 

Ir de pesca sobre el hielo

La histórica conexión de los países bálticos con el mar, los caudalosos ríos y atractivos lagos, así como la fuerte presencia del pescado en la dieta de la región, hacen de la pesca una actividad común.

Ir de pesca es un placer que muchos disfrutan en esta parte del mundo. Digo bien muchos porque es una actividad principalmente masculina, aunque, claro, no exclusiva. Eso sí, durante primavera y verano la pesca en la región Báltica es más o menos lo que todos tenemos en mente. Pero en invierno la gente sigue pescando en igual o mayor frecuencia, pero lo hacen en el hielo.

La pesca en el hielo es muy popular y esperada por miles de hombres. Cargados de taladros especiales, cajas metálicas con instrumental, carnadas y otros utensilios, cañas y/o hilos de pesca, estos “valientes” pasan horas de día y noche sentados buscando capturar una presa bajo el hielo.

En lagos y ríos congelados, e incluso en los témpanos flotantes de las costas del mar Báltico, en el campo o incluso en frente mismo de la ciudad histórica de Riga, en pleno río Dauvaga, los fanáticos de la pesca en el hielo buscan el mejor lugar y la mejor corriente para pescar.

Atrapando a un pescado

Es gente reservada y callada. Siento que esta actividad refuerza su individualidad e identidad, tan ligada a la naturaleza a pesar del clima “extremo”.

Comparto como testimonio de esta bizarra afición, claro para alguien que viene del sur, el set completo de fotos de la pesca en el hielo en Riga.