Una nevada otoñal en Riga [FOTOS]

El otoño báltico está lleno de intensos colores y contrastes, como puedes disfrutar en esta colección de fotos. Pero también puede cambiar de manera repentina, como ha sido el caso este fin de semana en Letonia.

Así se veía el parque frente a casa, en Riga, hace cuatro días:

Dos días después, llegó una tormenta helada desde el Ártico que lo cubrió todo de blanco, algo inusual para fines de octubre:

Hoy amaneció soleado y gradualmente la nieve se derrite.

Eso sí, el viento y la helada han comenzado a desojar los árboles y esto indica que el largo y frío invierno está a punto de comenzar.

la torre de TV de Tallinn

La torre de TV de Tallinn es un símbolo de progreso y la independencia de Estonia que ha tomado muchos años y esfuerzo en erigirse. A pesar de ello, es un orgullo para los estonios y también un espacio para proyectar la vocación tecnológica que ha asumido el pequeño país al norte del mar Báltico.

La torre tiene 314 metros de alto y recientemente ha reabierto sus puertas al público. El complejo tiene salas de cine 3D, una detallada historia del proyecto desplegada en pantallas interactivas, así como recursos educativos e informativos sobre la tecnología de la comunicación (Estonia avanza mucho en ello). En el nivel 22 hay una cafetería (con precios módicos) para disfrutar de una pausa con gran vista y también un set de televisión donde uno puede mandar mensajes al mundo, entre otras actividades con más adrenalina (si eso es lo tuyo, no te pierdas el vídeo al final del post!).

Historia

El proyecto comenzó en 1975 durante la era soviética aunque fue paralizado en algunas ocasiones.

Los XXII Juegos Olímpicos de verano de Moscú de 1980 posibilitaron que el proyecto se concluyera. Tallinn sería sede de las competiciones de vela olímpica así que la torre de televisión fue un proyecto central para el país que fue finalmente inaugurado el 11 de julio de 1980, semanas antes de los juegos olímpicos que, dicho sea de paso, fueron boicoteados por Estados Unidos y muchos países alineados al anticomunismo.

Tras la consolidación del movimiento pro independentista que emergió en los países bálticos durante los años 80, Moscú intentó varias veces tomar la torre de TV, siendo un punto estratégico de observación y control de las comunicaciones. Los estonios resistieron y jamás cedieron el control de la torre hasta la declaración de la independencia en agosto de 1991Entre 1991 y 2007 la torre fue bastante visitada por turistas ya que era uno de las construcciones glamorosas de la era soviética que muchos mantenían en el recuerdo o la nostalgia.  Sin embargo, la torre se cerró en 2007 por las limitadas condiciones de seguridad.

Entre 2008 y 2012 se hicieron muchos trabajos para dotarle de medidas de seguridad y añadirle áreas para la educación, el esparcimiento y el entretenimiento.

Mira esta galería de imágenes de la torre de TV de Tallinn o varias otras fotos de visitantes como yo.

Sones latinos en la tienda de discos-café de Riga

Ya era otoño. Fue el primer día que decidí usar un chaquetón de pana y la bufanda a colores de lana Escocesa, quizá un poco excesivo para la temperatura aún templada que ofrecía el clima a fines de septiembre en Riga.

Al salir de la cita previa, que resultó más breve de lo esperado, caminé hacia el Domo, el centro turístico de la ciudad antigua de Riga. Todavía estaba el lugar lleno de mesas destinadas a turistas, así que continué por Zirgu iela hacia aquel pequeño lugar que descubrí la primera vez que visité Riga en 2010.

Esta tienda de discos-café en la calle Vaļņu (que se pronuncia vallñu) es de esos lugares que un tranquilo amante de la música quisiera tener cerca de casa, o al menos en el lugar donde vive. La tienda de discos ofrece una amplia selección de CD, DVD y vinilos, de múltiples géneros y orígenes, con algunas secciones para coleccionistas. Pero además, uno puede sentarse a leer y tomarse un café o un vino mientras los expertos Jurijs y Andrejs atienden a la clientela y no dejan de reproducir álbumes de todo tipo.

Aquel día, al entrar ansiando el asequible y bien servido kafeja ar pienu (café con leche), oí un sutil “malagueeeeeeeeee…ñaa…” a volumen pertinente. La melodía envolvía la conversación entre Juris y un cliente que, en ruso, hablaban sobre música latina.

No, no es que entienda ni hable ruso, pero en Riga se escucha mucho, incluso más que el propio letón, y uno ya tiene el oído adaptado. Juris y su entusiasmado cliente mencionaban nombres, países y ritmos familiares mientras indagaban en los estantes de llenos de vinilos.

Me senté a observar mientras disfrutaba de la inesperada secuencia de canciones que iban repitiéndose. El disco que dejaron en el plato era Felix de Ypacarai y sus Paraguayos, una agrupación de los años setenta que lanzó algunos discos recopilando éxitos de la canción latinoamericana.

Una de esas experiencias que le puede pasar a uno en Riga.