el último Lat antes del euro

Letonia ingresa a la “eurozona” el 1ro de enero de 2014. A pesar de que más del 60% de la población se oponía, el parlamento letón finalmente optó por reemplazar el Lat por el Euro.

El Lat ha sido un símbolo de la independencia y la reafirmación de la nacionalidad en el país. Así, desde hace años que la moneda de 1 Ls lleva un símbolo nacional diferente (instrumentos, comida, bailes, utensilios, un vaso de cerveza, animales míticos del bosque, un muñeco de nieve, en fin hay de todo) que se ha convertido en un artículo de colección.

El último Lat, denominado “moneda de paridad” es quizá el más feo de todos (imagen a la derecha). La moneda indica el equivalente al euro (1 Ls = 1,42 €).

Para el primer euro letón la cosa es algo mejor. Inicialmente se propuso al monumento a la libertad para el este primer diseño pero finalmente se ha elegido a la “doncella letona” (imagen más abajo) como un reconocimiento a las mujeres de ese país.

Esta imagen inspira mucho el sentimiento nacional ya que muestra a una letona con un traje típico (que generalmente se lleva en fiestas nacionales), lo que reduce la controversia sobre la adopción del euro.

El resultado de la transición aún está por verse, de todas formas no estaría mal conservar el primer euro junto a la colección de los antiguos Lats, un pequeño recuerdo numismático de esta república báltica.

La población de Letonia

Extranjeros hay en todas partes, como también hay conflictos entre grupos sociales. Sin embargo, los conflictos de minorías

Letonia en la UE

étnicas e identidades son en Europa mucho más frecuentes y latentes de lo que los medios y los gobiernos reflejan. Comparto aquí una radiografía de la composición de la población en Letonia que genera, a diario, un conflicto interno.

En Letonia se vive un caso particular, aunque el idioma oficial es el letón, un tercio de la población es de origen ruso (tanto de nación como de identidad). Decisiones políticas y heridas del pasado mantienen vivo un conflicto linguistico-identitario de baja intensidad que se vive cotidianamente.

A fines de los años 80 Letonia tenía 2.3 millones de habitantes. Tras el fin del a ocupación soviética con el colapso de la URSS muchos rusos emprendieron regreso a su tierra natal. Pero muchos también se quedaron en el territorio de Letonia donde llegaron a trabajar por decisión propia o del antiguo estado soviético.

A partir de entonces, se ha mantenido un conflicto entre la mayoría letona, los rusos originarios de ese país, sus hijos (nacidos en Letonia pero muchas veces considerados no-ciudadanos) y la población ruso parlante que habitó estas tierras desde la época del zarismo.

Pero hay otro dato relevante, la población de este país de apenas 2 millones de habitantes decrece rápidamente: Tiene uno de los indices de natalidad mas bajos del mundo y una de las tasas de emigración más altas de Europa.

A pesar del decrecimiento demográfico en los últimos veinte años, los datos confirman que la población letona-parlante se ha incrementado en el país. Es decir, cada vez hay menos habitantes, pero los que hay, hablan cada vez mas letón como idioma nativo o segundo idioma.

Población de Letonia: letones y rusos parlantes
fuente: Wikipedia

De acuerdo a los datos oficiales, el letón es la lengua materna del 61%, mientras el ruso lo es para el 38%. Siendo otras, como el ucraniano, el polaco, el bielorruso, el lituano, o el estonio menos del 4%.

Los datos oficiales al 2012 también dicen que la composición “étnica” de los habitantes de Letonia es: 61% Letones, 27% rusos, bielorrusos 4%, ucranianos 2%, polacos 2%, lituanos 1 %, gitanos 0.4% y otros 3%.

Así, los datos del censo 2011 merecen algunos contrastes.

Primero, el 70% de los letón-parlantes afirma que habla ruso y el 55% de los ruso parlantes asegura hablar letón.

Segundo, los letón-hablantes que no hablan ruso son los jóvenes nacidos después de la caída de la URSS y quienes no hablan letón son, en su mayoría, jubilados que llegaron a Letonia durante la URSS y otros letones de origen ruso que re rehúsan a hablarlo.

Tercero, la mayoría de los inmigrantes son de los países vecinos (9%) y tienen por lo general en común el ruso como lengua, aunque es posible que lituanos, bielorusos y polacos viviendo mucho tiempo ya en el país hablen letón fluidamente.

Cuarto, el 3% de “otros” son ciudadanos del resto del mundo que los resultados del censo no se interesa por detallar. Los asiáticos que vienen por negocios y estudios (estudiantes de la India de medicina, por ejemplo), quienes se quedaron años después de la URSS y los pocos ciudadanos comunitarios europeos que están llegando a asentarse en Letonia.

Letonia es un país miembro de la UE desde 2004, sigue la política migratoria de Schengen pero la composición de su población no se ha modificado demasiado desde los años 90, ni tampoco se ha “europeizado” o, menos, recibido flujos migratorios de otros continentes.

Fuera de quienes tienen pasaporte letón, menos del 5% de su población es “comunitaria” y ese dato incluye a polacos, estonios y lituanos (3.4%) que posiblemente ya vivían aquí antes de la UE.

Termino compartiendo algunos rostros de la población del Letonia:

Ligo y Jani, la gran fiesta del solsticio de verano en Letonia

El solsticio de verano es una fiesta popular muy importante en el noreste de Europa. Marca la celebración de la fertilidad, el nuevo sol, el nuevo tiempo y la nueva energía.

Līgo y Jāņi (se pronuncia en español “ligua” y “Yaañi”) es la fiesta más popular de Letonia (y también de los otros países bálticos). Esta celebración pagana comienza cada 23 de junio por la tarde y dura hasta el amanecer del siguiente día.

La fiesta tradicional se celebra con música y danzas folclóricas. Además de trajes típicos (ya no tan comunes entre la gente), mujeres y hombres usan unas guirnaldas en la cabeza. Ellas llevan flores y ellos ramas de roble.

Esta fiesta activa el espíritu de todos los letones, gente normalmente parca y seria, que bailan, ríen y beben con soltura y alegría.

La gente se reúne durante la tarde/noche, come un queso con hierbas y semillas de alcaravea especialmente preparado para la ocasión además de tomar (bastante) cerveza. Este es el inicio de Līgo.

El queso simboliza el nuevo sol que cada persona comparte y la cerveza porque tradicionalmente cada familia preparaba una nueva malta cada junio, especialmente para Līgo.

Cuando el sol se oculta (a fines de junio la puesta del sol es después de las 10 pm y noche, como tal, casi no se tiene) se lleva a cabo un ritual de agradecimiento al sol, de buenos augurios y se prende el fuego para espantar a los malos espíritus. La noche de Jāņi (Jāņi nakts) comienza inmediatamente con alegres danzas y grandes fogatas. La fiesta continúa hasta la salida del nuevo sol, antes de las 4 am.

Comparto las fotos de esta maravillosa fiesta:

 

 

Ir de pesca sobre el hielo

La histórica conexión de los países bálticos con el mar, los caudalosos ríos y atractivos lagos, así como la fuerte presencia del pescado en la dieta de la región, hacen de la pesca una actividad común.

Ir de pesca es un placer que muchos disfrutan en esta parte del mundo. Digo bien muchos porque es una actividad principalmente masculina, aunque, claro, no exclusiva. Eso sí, durante primavera y verano la pesca en la región Báltica es más o menos lo que todos tenemos en mente. Pero en invierno la gente sigue pescando en igual o mayor frecuencia, pero lo hacen en el hielo.

La pesca en el hielo es muy popular y esperada por miles de hombres. Cargados de taladros especiales, cajas metálicas con instrumental, carnadas y otros utensilios, cañas y/o hilos de pesca, estos “valientes” pasan horas de día y noche sentados buscando capturar una presa bajo el hielo.

En lagos y ríos congelados, e incluso en los témpanos flotantes de las costas del mar Báltico, en el campo o incluso en frente mismo de la ciudad histórica de Riga, en pleno río Dauvaga, los fanáticos de la pesca en el hielo buscan el mejor lugar y la mejor corriente para pescar.

Atrapando a un pescado

Es gente reservada y callada. Siento que esta actividad refuerza su individualidad e identidad, tan ligada a la naturaleza a pesar del clima “extremo”.

Comparto como testimonio de esta bizarra afición, claro para alguien que viene del sur, el set completo de fotos de la pesca en el hielo en Riga.